Cómo hacer seguimiento a una cotización sin incomodar
Cuándo escribir, qué decir y cuándo dejar de insistir después de enviar una cotización.
Enviar la cotización es la mitad del trabajo. Muchas ventas no se pierden por el precio sino porque nadie volvió a escribir. La clave es que cada mensaje le sirva de algo al cliente.
Cuándo escribir
- El mismo día: confirme que la recibió y ofrezca resolver dudas.
- A los dos o tres días: pregunte si pudo revisarla.
- Unos días antes de que venza: avise que el precio se mantiene hasta esa fecha.
Qué decir
Mensajes cortos y con una sola pregunta. "Buenos días, Carlos. ¿Pudo revisar la cotización del mantenimiento? Si quiere, ajustamos algún punto." funciona mejor que un párrafo largo.
Use lo que ya sabe
Si sabe que el cliente abrió la cotización, escriba ese mismo día: es cuando la tiene presente. Si no la abrió, quizá el mensaje no le llegó; vale la pena reenviarla por otro canal.
Cuándo detenerse
Después de tres mensajes sin respuesta, cierre con cortesía: avise que la cotización queda a su disposición y que puede retomarla cuando quiera. Deja la puerta abierta sin insistir.